Los siguientes párrafos explican la metodología de trabajo utilizada en los talleres que se ofrecen en esta página. Además, se entregan orientaciones generales sobre el procesos de cambio y transformación personal sustentado en la lógica de un aprendizaje integral.


Coaching: proceso de cambio

El coaching es una disciplina centrada en “aprender de uno mismo”; donde un Coach (facilitador) acompaña a otras personas a cumplir sus metas experimentando un proceso de aprendizaje transformacional. En este proceso las personas adquieren nuevas formas de pensar, sentir y hacer en el mundo. El coaching es un proceso de cambio.

Habilidades transversales

El foco de los talleres que se ofrecen en esta página está en desarrollar habilidades transversales respetando las diversas etapas de desarrollo corporal, emocional y cognitivo de cada participante. Además, considera los diferentes estilos de aprendizajes fortaleciendo así sus propias fortalezas.

A diferencia de los aprendizajes técnicos o especializados, las habilidades transversales (competencias genéricas, o también llamadas habilidades blandas) son transferibles a diferentes contextos. Es decir, son aprendizajes esenciales que utilizamos en diversas situaciones de la vida, como por ejemplo escuchar a otra persona de forma activa y empatizar con lo que nos cuenta; coordinar actividades con más personas y ser efectivos al hacerlo; o exponer una idea de manera clara frente a una audiencia, en equipo de trabajo, una reunión de amigos o una persona desconocida en la calle.

Las personas podemos entrenar estas habilidades obteniendo con ello nuevas fortalezas sociales y personales. Las habilidades transversales comprenden una amplia gama de matices a intensidades, aplicaciones y resultados. La administración de ellas depende de nuestra interacción en los contextos que habitamos.

Metodología activo participativa

Los talleres que se ofrecen en esta página utilizan materiales, recursos y dinámicas centradas en metodologías activo participativas: aprendizaje colaborativo, aprender haciendo, aprender jugando, etc. Las actividades que se realizan poseen un componente reflexivo y práctico a la vez (aprendizaje significativo y experiencial).

Cada sesión está diseñada en base a una estructura flexible que da espacio a las diversas maneras de aprender respetando tiempos, estilos, propósitos y motivaciones. Con lo anterior fortalecemos la autonomía y el protagonismo de cada persona frente a su aprendizaje.


¿Cómo se aprende?

Para que ocurra el aprendizaje es fundamental la toma de consciencia de si mismo, integrando diferentes aspectos: declaraciones, pensamientos, emociones y acciones. En las diversas etapas formativas resulta valioso reconocer que:

  • Somos diferentes. Todos aprendemos según el estilo de aprendizaje predominante que desarrollemos en esa etapa de la vida (nuestra tendencia para aprender). Conocer cómo aprendemos facilita todo proceso formativo.
  • Necesitamos de ambiciones. Una meta es un lugar, cosa o estado que deseo alcanzar; por ejemplo una calificación, un reconocimiento, una carrera, etc. Las personas nos somos capaces de transformarnos para lograr ciertos propósitos (fin que perseguimos), sin ambición no lo conseguiremos.
  • Hemos aprendido a ser de una forma. Todo lo que hacemos, decimos, sentimos y pensamos obedece a un aprendizaje previo; nuestra experiencia se ancla en estas vivencias pasadas. La persona que somos hoy tiene un origen, valorarlo es parte del andamiaje que sostendrá el siguiente aprendizaje.
  • Nos construimos permanentemente. Tenemos la capacidad de diseñar la persona que queremos ser. No estamos predeterminados.
  • Las emociones son nuestro motor. Nuestra dimensión emocional impacta permanentemente en las decisiones que tomamos, en las nuevas acciones que emprendemos o las cosas que dejamos de hacer, en lo que decimos o callamos… No hay aprendizaje sin emoción. Son el motor que nos moviliza.
  • Tomar consciencia facilita el cambio. En la medida que hacemos consciente nuestros pensamientos, hábitos y emociones podremos hacer algo para cambiarlas (o reforzarlas). Además, facilita la autonomía, la responsabilidad, el auto cuidado y también el cuidado con el entorno (ecología).
  • Sin memoria no hay aprendizaje. Para sostener un nuevo aprendizaje en el tiempo es necesario entrenar la memoria (registro mental, corporal y emocional). De esta forma es posible recuperar ciertos aprendizajes y ponerlos al servicio de aquello que queremos lograr. Para que un aprendizaje perdure en el tiempo necesita de entrenamiento y recurrencia (hábito).