Existe una urgencia humana de experimentar permanentemente tareas operativas sin concebir necesariamente la pausa reflexiva. Se observa en diferentes contextos (trabajo, familia, amigos…). Aún así, esto no significa que las cosas deban ser siempre urgentes, ni tampoco siempre inminentemente operativas.

Los procesos reflexivos ocupan un espacio, un tiempo y un lugar. Para involucrarnos con la reflexión es necesario disponernos conscientemente a observar con atención y entusiasmo el hacer, el pensar, el sentir, lo que provoco en otros, lo que provoco en mí…

¿La reflexión es una habilidad clave?

La reflexión facilita el acto de tomar decisiones y habilita el sentido de vida en los seres humanos (Rafael Echeverría).

El hecho de escoger algo por sobre otro es un “acto” que precede a la reflexión. La opción (elección) es el acto de conferir sentido a la vida. Sentido que transita por el valor y poder que le otorgamos a nuestro quehacer (propósitos).

En la medida que se otorgue sentido a las cosas que se realizan, estas se incorporarán más robustamente al andamiaje de competencias personales, y también profesionales. En educación esto es llamado “aprendizaje significativo”, y sucede en la medida que los saberes previos se acoplan a los nuevos encontrándoles sentido y cercanía con algo importante para quién experimenta este aprendizaje.

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Comunicación y Reflexión

En la comunicación con un otro habitan las habilidades relacionales o vinculares. Estas habilidades se expresan de diversas formas, una de las más racionales tiene que ver con el lenguaje hablado.

En el lenguaje encontramos competencias fundamentales acordar tareas y cumplir metas, por ejemplo las habilidades conversacionales (habla, escucha y silencio). Estas competencias facilitan el acto de coordinarnos y alcanzar objetivos junto con otros. Dado que poseemos un lenguaje común es que podremos hacerlo. Sin embargo el lenguaje nos ofrece capacidades: El lenguaje también posee la capacidad de generar sentido a la existencia humana.

Los seres humanos reflexionamos sobre lo que decimos, lo que sentimos y lo que hacemos, y emitimos juicios (opiniones) sobre muchas cosas. La reflexión también ofrece la posibilidad de hablar y actuar sobre el propio ser humano (auto reflexión).

Según Echeverría, falta entrenamiento para encarar exitosamente situaciones críticas no anticipadas. Hay dificultad para desarrollar procesos autónomos de aprendizaje fundados en la experiencia profesional.

Aprendizaje y Trabajo

Las investigaciones, la filosofía, la academia en general parece ser el hábitat fecundo de la reflexión, pero no es el único, esta habilidad es transferible a los diferentes contextos de la vida. Actualmente es necesario actuar y reflexionar permanentemente, y no concebir ambos como acciones aisladas, o como una secuencia de procesos en el mismo orden.

  • La aceleración del cambio del entorno
  • Los niveles de incertidumbres constantes
  • La necesidad de aprendizaje permanente

Son factores que dan cuenta que el aprendizaje no siempre precede al trabajo. La invitación es a vivir permanente en este flujo, habitar en ambas direcciones estos dos conceptos. No siempre será posible recurrir al aprendizaje primero y luego a la acción (ejecución).

Cuerpo y Reflexión

Para algunas personas la reflexión se encuentra más a la mano; es decir, les es más fácil experimentar este proceso abstracto. Estas personas tienden a poseer ciertas características biológicas, psicológicas y también sociales.

Existen estudios que coinciden sobre algunas características y rasgos que poseen las personas con facilidad por la reflexión. Estos estudios e investigaciones (de orígenes diversos) sostienen que las personas que poseen facilidad para experimentar procesos reflexivos tienen ciertas cualidades emocionales, cognitivas y corporales.

Desde una mirada integrativa, es posible agrupar e interpretar estas cualidades de la siguiente forma:

Características Generales

Potencial cognitivo, emocional y físico.

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Físico Linealidad, figura delgada
Musculatura Tensa, poco volumen
Piel Seca, pegada al hueso, aspera, oscura, morena
Fría
Pensamiento Lineal, lógico…
Función psíquica Pensamiento
Función corporal Percepción: comunicación y contacto con el mundo
Emoción base Miedo
Rasgo psicológico Distante, abstracto, reflexivo
Estrategia de adaptación Controlar, planificar
Foco atencional Reflexión, teoría, modelos…
En el relato Trae su pensamiento
Elemento de la naturaleza Tierra, aire

 

Esta información nos permite iniciar una indagación psico-corporal y de esta forma aumentar la “plasticidad conductual” (ampliar tu rango de acción). Una de las disciplinas que aborda estas temáticas es el coaching corporal, y la utiliza como forma de indagación para facilitar la comprensión y reconocimiento del potencial cognitivo, emocional y físico de cada persona, sin pretender ser un diagnóstico sino un eje referencial del proceso de cada persona.

No estamos determinados a ser (o no ser) reflexivos

Estas características comunicativas, corporales y psicológicas jamás deben ser interpretadas como definitivas en los seres humanos ya que lidiamos permanentemente con diversos estímulos que nos movilizan de un lado a otro. No estamos predeterminados a ser de una forma, sin embargo existen características propias de cada individuo coherentes con un correlato biológico y con su historia de interacciones y aprendizajes, que podrían ser señales de ciertas tendencias a la hora de experimentar un estímulo u otro. Esta tendencia puede observase en nuestra forma de pensar, sentir y relacionarnos con el resto.

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Habilitar la reflexión como una herramienta para el aprendizaje

¿Cuánto tiempo dedicamos a la reflexión?, ¿qué prioridad le otorgamos?, ¿cuán efectivos somos al hacerlo?, ¿cómo lo hacemos?…